La meditación, desde mi experiencia
- Kim La Femme

- 26 feb 2019
- 8 Min. de lectura

Uno de los mejores regalos que me ha dado este 2019 ha sido la Meditación. Y si, la considero un regalo porque llego a mí de esa forma, como un obsequio del universo en el momento justo, esto por medio de una buena amiga mía profesora de Yoga. Y no es que no la hubiera practicado antes, sino que a partir de este año comenzó a formar parte de mi vida, de mi día a día, de mi rutina diaria y estoy segura que llego para quedarse.
Mis Inicios en la Meditación
Digamos que mi primer contacto con la meditación como tal fue a través de la práctica de Yoga, cuando en las clases finalizábamos con unos minutos de meditación entonando mantras o con unos minutos de relajación consiente. Luego comencé a ahondar un poco más y me uní a un grupo donde practicábamos la Meditación de los Chakras. Después quise incorporar la meditación a mi vida y a mi día a día de una manera más personal y comencé a practicar la Meditación Mántrica en mi hogar, con un mala o japa mala. En ese caso estudiaba algún mantra según lo que necesitaba cultivar en ese momento en mi vida ya sea la salud, calmar el stress, potenciar la intuición, etc y de verdad me encanto. De hecho, tengo varios mantras favoritos que les comentaré en otro artículo donde hablare más a fondo al respecto.
Tiempo de Break
Luego de la época en la que tuve todos esos acercamientos con la meditación, estuve aproximadamente 1 año y medio sin practicarla. Diferentes cosas pasaron en mi vida, me case, me mude de país, la fase de adaptación a la nueva vida, etc. Mucho movimiento necesario y por el cual agradezco al universo pues todas y cada una de las experiencias son oportunidades de crecer y mejorar.
Mi regreso a la meditación
Y paso que como ya les comenté, al comienzo este año mi amiga Yeni, profesora de Yoga me invito a participar en su grupo de Meditación Guiada Online y créanme que han sido muchísimos los cambios positivos que he logrado experimentar en mi vida en estos ya 2 meses transcurridos del 2019, lo que me ha hecho adoptarla como parte esencial de mi rutina diaria. Antes de contarles como me ha ido, primero que nada, debemos tener claro:
¿Qué es la meditación?
Es una práctica que nos permite mediante técnicas de respiración, concentración y observación, calmar nuestra mente, relajarnos, disminuir el stress, ansiedad y mejorar nuestro estado físico, mental y emocional entre otros tantos beneficios que podemos experimentar.
Tipos de Meditación que he practicado
Existen muchos tipos, pero les comentare los que yo he practicado desde mi primer contacto con la meditación.
Meditación Mántrica: se utiliza la repetición de mantras o sonidos sagrados del universo para enfocar en ellos nuestra atención. Los mantras son muy poderosos pues no solamente ayudan a que nuestra mente llegue a un estado de calma, sino que de acuerdo a su significado podemos cultivar beneficios particulares en nuestra vida y nuestras emociones sobre todo cuando los recitamos de manera consiente
Relajación Consiente: es una técnica a través de la cual enfocamos la atención en las distintas partes de nuestro cuerpo y mediante la respiración logramos relajarlo de forma consiente ayudando a calmar nuestra mente, reducir el stress, ansiedad, tensiones acumuladas y preparándonos para el resto del día.
Meditación de los Chakras:
Este tipo de meditación es muy poderosa para desbloquear los chakras y sanar nuestras emociones. En ella se usa la entonación de algunos sonidos, la colocación específica de las manos en ciertas posiciones y técnicas de visualización para conectarnos con los chakras y la energía curativa de éstos.

Emociones que he experimentado durante la practica
Los primeros días mientras realizaba la meditación con el mantra Om Mani Padme Hum (uno de los más hermosos y con muchísimo poder), no podía evitar llorar mientras lo mantralizaba. Si te llega a pasar esto es normal, no es de asustarse. Para cada uno la experiencia es única, diferente y el motivo de llorar es personal también. Lo importante es dejar fluir las lágrimas, no frenarlas, simplemente dejar que salgan, que cesen por si solas, y continuar mantralizando. Al final de la práctica y luego de agradecer, puedes reflexionar sobre qué significado tiene ese llanto para ti y de donde proviene. Seguramente se relaciona con la situación personal que estas atravesando y esta práctica también ayudara en ese proceso de sanación.
Con respecto a la concentración, mientras medito hay momentos en los que me distraigo con los sonidos de mi alrededor, o pensando en lo que tengo que hacer hoy, mañana, pasado y en 5 años. Con la práctica noto que cada vez me distraigo menos y me es más fácil retomar la concentración. En ese caso lo ideal y lo que recomienda mi profesora es respirar y volver amablemente al momento presente, concentrarnos en la respiración y en el mantra (si estamos mantralizando), sin luchar con nuestros pensamientos, pero sin quedarnos en ellos, solo observándolos y respirando de forma consiente.
Al realizar la postura Sukhasana, que suele usarse en la meditación, y estar en ella durante 10, 15, 20, 30 min o lo que dure la práctica, poco a poco he logrado mantenerla cada vez más tiempo pues los primeros días me cansaba muy rápido de estar sentada con la espalda recta (falta de costumbre) o se me dormía una pierna etc. Los estiramientos al inicio y la práctica constante son la clave.
Beneficios que experimento a diario
Al despertar: como meditar es lo primero que realizo al levantarme, despierto cada día con mucho más ánimo, ganas y una actitud muy positiva pues estoy consciente de que la primera actividad que realizare es buena para mí, beneficia mi salud física y mental, y me preparara para recibir con los brazos abiertos los regalos del nuevo día.
Durante la meditación: poco a poco he ido desarrollando más mi concentración, aprendiendo a calmar mi mente sin luchar con ella, de forma amable y pacífica, pues no es que nuestra mente sea mala todo lo contrario es maravillosa y por eso debemos darle paz más veces de las que la enfermamos y colapsamos por ponerla a pensar en más cosas de las que puede en un momento, cargarla de preocupaciones, tenerla constantemente en un viaje del pasado al futuro y del futuro al pasado sin detenernos en el presente. Entonces mientras meditamos buscamos eso, mantenerla en el presente a través de la concentración en un mantra, en la respiración o en ambos para experimentar solo el aquí y el ahora. Y es algo que con la práctica diaria poco a poco voy logrando y llevando a otros momentos del día, tratando de concentrarme solo en la actividad que esté haciendo. No se logra en dos días ni en dos meses, pero lo tengo presente y lo voy trabajando constantemente.
Después de meditar me siento sumamente relajada, con la mente despejada y una sonrisa genuina en mis labios que evidencia la calma y paz que me llena y con la que estoy lista para iniciar el día. Es un momento que aprovecho muy bien sobre todo porque luego de meditar voy por mi jugo verde y mi desayuno, así que disfruto mucho la experiencia y trato de mantenerme en esta calma lo más que pueda.
Durante el día: si bien hay momentos en los que nuestra paz puede ser perturbada, temas que nos preocupan o situaciones que nos sacan de nuestro centro, con la práctica diaria podemos ir llevando esa calma no solo al lapso de tiempo que duramos realizando la meditación sino a esos momentos en los que necesitamos recurrir a las herramientas que estamos aprendiendo para relajarnos, respirar conscientemente, y llenarnos de energía positiva. En momentos así, trato de respirar de forma consiente y enfocarme en una sola cosa. Así puedo avanzar de una mejor manera. Y si tengo la necesidad y oportunidad de parar unos minutos y realizar una pequeña meditación o escuchar un mantra lo hago, pues se vale repetir cuando sea posible y necesario.
En la noche: Además de meditar al despertarme desde hace par de semanas comencé a hacerlo también en las noches, justo antes de dormir. Existen algunas técnicas de meditación y relajación consiente específicas para este momento del día que nos ayudan a despojarnos de las tensiones y preocupaciones y así tener un sueño más reparador. Esto me ayuda mucho a conciliar mejor el sueño, dormir en paz y profundamente pues lo último que hacemos en el día realmente influye en la calidad de nuestro sueño y en qué tipo de pensamientos y emociones tenemos al despertar al día siguiente.

Por qué recomiendo meditar
Estamos tan habituados a pensar constantemente en muchas cosas a la vez que se nos hace bastante difícil concentrarnos en el maravilloso aquí y ahora. En mi caso particular suelo ser bastante impaciente, quiero hacer 15 cosas a la vez además de pensar en las 60 que “tengo” que hacer y eso me desgasta mucho. Por eso me gusta meditar. Porque como ya comenté de acuerdo a mi experiencia y los beneficios que se han manifestado en mi día a día, me ayuda a estar más en calma y positiva desde que me levanto, y cuando en el transcurso del día pierdo un poco esta calma o mi centro puedo recurrir a lo que ya he aprendido para donde sea que me encuentre respirar, despejar mi mente y retomar con un extra de energía positiva.
Para que te animes te comento otros de los beneficios que te puede traer esta práctica:
♦Aumenta tu autoconocimiento
♦Ayuda a encontrar la calma y a reducir los niveles de estrés y ansiedad.
♦Mejora el sistema inmunológico y la salud en general.
♦Mejora la capacidad de atención y concentración.
♦Es útil para empatizar con los demás mejorando las relaciones interpersonales.
♦Aumenta la tolerancia al dolor reduciendo los síntomas dolorosos.
♦Mejora la memoria y las funciones cognitivas tal y como indican algunos estudios.
♦Potencia la aparición de pensamientos positivos ayudando a tener una actitud optimista y positiva.
¿Cómo puedes comenzar?
Si quieres añadir esta disciplina a tu vida y gozar de los maravillosos beneficios de meditar, puedes comenzar hoy mismo. Una forma para iniciarte en la meditación puede ser a través de los mantras. Investiga acerca de cuáles pueden servirte para potenciar lo que quieras en tu vida o sanar alguna situación que estés pasando. Puedes comenzar escuchándolos y también puedes recitarlos. Lo ideal es que conozcas su significado y correcta pronunciación para que te conectes con ellos mucho mejor. De igual manera en un próximo artículo hablare un poco acerca de los pasos básicos para meditar, los mantras y de cómo puedes utilizarlos en tu meditación.

¿Cómo puedes participar en el Grupo de meditación Online?
Como te comenté al inicio, actualmente estoy en un grupo de meditación donde todos los días me conecto temprano en la mañana desde la comodidad de mi hogar (vía WhatsApp – más sencillo que eso imposible) para recibir paso a paso la guía y asesoría que necesito en la práctica de la meditación, desde el inicio. Si quieres sumarte al grupo, solo debes escribir a través de Instagram @casadelyinyang o @yenipax para entrar en contacto con mi amiga y profesora de Yoga Yeni Pablos quien está certificada por la Asociación Internacional De Yoga Yoguismo y así además puedes estar tranquilo de que quien te está guiando en este proceso está plenamente capacitada para hacerlo, pues lo más recomendable como en toda disciplina en la que quieras iniciarte es hacerlo con la guía de un profesional en la materia que te brinde las herramientas de una manera más especializada. No importa en qué parte del mundo te encuentres, o si no puedes en la mañana, ella se ajusta a tu tiempo libre así que, si dispones de unos minutos solo en la noche, también te puede guiar.
Yo por mi parte sigo día a día creciendo a través de la práctica y por eso me contenta mucho compartir mi experiencia contigo. Espero te sirva el artículo, siéntete libre de leer los anteriores, compartirlos con quien desees y te espero la próxima semana tratando de sumar al bienestar de todos. Feliz Día.





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