Los Mantras y la Meditación
- Kim La Femme

- 5 mar 2019
- 10 Min. de lectura

Seguramente has escuchado la palabra Mantra por lo menos una vez en tu vida (o muchas). Quizá has escuchado de otras personas, en la tv, leído en algún lugar o hasta tú mismo pronunciado un OMMM como manera de relajarte incluso sin saber mucho al respecto. Puede que seas de los que ya sabe que son los mantras y hasta hayas meditado con ellos.
De cualquier manera, sepas o no que son, en esta oportunidad quiero contarte un poco más acerca de los mantras, y algunos consejos para utilizarlos en la meditación ya que si te interesa comenzar en esta práctica pueden ser una excelente forma de realizar un primer y agradable acercamiento.
¿Que son los mantras?
La palabra Mantra proviene del Sánscrito Man (mente) y tra (liberación) pudiendo traducirse como “Liberación de la mente”, el cual es el efecto que producen cuando meditamos con ellos.
Los mantras son palabras o frases generalmente en Sánscrito que se recitan en voz alta o bien internamente, de manera rítmica y repetitiva enfocando así nuestra atención en ellos mientras realizamos la meditación.
Sirven para calmar la mente ayudándonos a descongestionarnos de esos pensamientos que nos agobian e impiden ver la realidad y pensar con claridad. Esto se logra concentrándonos en la repetición del sonido de modo que el resto de los pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda más clara y más tranquila.
Efectos de los mantras en cuerpo y mente
La meditación con mantras es muy poderosa. El canto interno de los mantras crea una vibración favorable en el sistema límbico del cerebro, el cual es afectado por la repetición mental de sonidos solamente internos.
Cuando los cantamos en voz alta dicha vibración llega al tímpano y alcanza la mente, estimula las glándulas pituitaria y pineal, situadas en el cráneo y responsables de importantes procesos hormonales. Los mantras fluyen en forma de ondas a través del cuerpo, haciendo vibrar las glándulas endócrinas; así las vibraciones de la mente y el cuerpo son sincronizadas por el mantra.
El trabajo con la voz y el sonido es muy importante como trabajo de autoexpresión y descarga energética, ya que el sonido es una herramienta poderosa y un vehículo muy potente de circulación energética. Aquí intervienen simultáneamente mecanismos corporales (funcionamiento del músculo del diafragma, del cuello, base de la lengua), mecanismos respiratorios (uso del aire) y mecanismos sonoros (producción de armónicos, amplificación del sonido en los resonadores del cuerpo).
Por lo tanto, puede verse que los bloqueos no son sólo psicológicos, sino que el bloqueo psíquico o de alguna emoción tiene su correlato, su paralelo a nivel físico, en las distintas zonas del cuerpo, con contracciones musculares que crean verdaderos anillos de tensión (corazas).
En relación al OM (pronunciación AUM) la AU hace vibrar la caja torácica estimulando las células pulmonares y permitiendo un mejor intercambio gaseoso, afectando también la zona del abdomen; la letra M produce una vibración craneal, generando un masaje en toda la corteza cerebral estimulando el hipotálamo, la hipófisis y la pineal; la primera controla la síntesis de numerosas hormonas, se relaciona con el equilibrio y asegura la orientación del cuerpo en el espacio, la segunda coordina el ritmo de la respiración y los latidos del corazón.
Visto desde un punto de vista más sutil, repetir el mantra de forma consiente, utiliza el sonido como vehículo que nos conecta con nuestros los chakras superiores pues el sonido lleva una frecuencia que el cuerpo reconoce. De esta forma no es necesario racionalizar o pensar activamente en el “significado”, la simbología del mantra o traducirlo de forma literal, para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros, pues el ritmo llega a nuestro inconsciente dejando así un efecto sonoro y tranquilizador en nuestra mente. Sin embargo, si conocemos el significado del mantra como tal y lo recitamos con una intención, su sentido se ira haciendo más profundo cada vez conforme profundicemos en la meditación pues será un trabajo conjunto de forma no solo inconsciente sino también consciente.

Pasos básicos para realizar la meditación
1. Usa ropa cómoda
La idea para que puedas concentrarte en estar lo más cómodo posible. Usa ropa holgada, que no apriete y quítate los zapatos y cualquier accesorio como reloj o pulseras que pueda ser molesto.
2. Busca un lugar tranquilo
Es necesario encontrar un lugar donde puedas estar tranquilo, relajado y sin interferencias para que puedas estar cómodo y centrarte en la práctica. Si vives con otras personas, pídeles amablemente que por favor durante un rato no te molesten, y busca entonces ese espacio cómodo.
3. Realiza estiramientos sencillos
Antes de la práctica, es importante realizar unos suaves estiramientos para estar más cómodos en la postura que adoptemos. Movimientos lentos del cuello lado a lado y de forma circular, estiramientos de la espalda moviendo el tronco hacia adelante, atrás y a los lados, movimientos de las articulaciones, todo esto de forma suave, lenta y combinada con la respiración. Estos estiramientos no deben doler sino más bien relajar. Puedes documentarte al respecto. En YouTube hay videos y ten cuidado del tipo de movimiento que realices si tienes alguna dolencia.
4. Adopta la postura meditativa
La postura básica utilizada en la meditación es la postura Sukhasana (ver imagen anterior). Se realiza sentado en el suelo con la espalda recta, pero sin tensiones. La columna se alarga mientras los hombros se relajan y la barbilla queda paralela al suelo. Debemos intentar sentarnos sobre los isquiones y cruzar las piernas sin que la incomodidad de la postura impida que nos concentremos en la respiración y en nuestro cuerpo, respirando hondo y manteniendo los hombros y brazos relajados. Algunas personas prefieren sentarse en una silla o de rodillas en vez de la clásica postura, y también existe la meditación tumbada. Sea cual sea la posición que adoptes, la espalda siempre debe estar recta y el cuerpo, especialmente los hombros y brazos, relajados.
5. Concéntrate
El principal instrumento que tenemos en la meditación sobre todo al iniciarnos en ella, es la respiración. Mantén los ojos cerrados y concéntrate en tu respiración; en esa inhalación y esa exhalación que realizamos siempre de manera inconsciente. Para meditar hazlo de manera consciente.
6. Observa tus pensamientos sin quedarte en ellos
Durante la práctica de la meditación sobre todo cuando nos estamos iniciando en ella, es normal que surjan distintos pensamientos, ideas, preocupaciones etc. Nuestra mente como en cualquier momento del día va a viajar del pasado al futuro una y otra vez. La idea es que no luchemos con esos pensamientos, ni tampoco que nos quedemos atrapados en ellos dándoles nuestra atención. Simplemente observamos como vienen y nos enfocamos en la respiración de modo que por sí solos se irán.
7. Comienza de a poco y aumenta de forma progresiva
Para poder adecuarnos a la práctica lo ideal es comenzar por un periodo de tiempo corto, pero que poco a poco vayamos incrementando. Esto porque si aún no dominas la práctica y te esfuerzas por el primer día realizar media hora de meditación, terminaras cansándote, agotándote, fastidiándote y no la vas a disfrutar. Es preferible comenzar con 5 minutos que aproveches realmente y de a poco cuando vayas agarrándole el gusto y la onda a la práctica vayas incrementando el tiempo hasta llegar a unos 20 o 30 minutos que sean sean satisfactorios y de bienestar.
8. Añádelo a tu rutina diaria
Selecciona un momento del día para esta práctica y añádelo a tu rutina diaria. Puede ser al despertarte, antes de dormir (o ambas como hago yo). Escoge el momento del día donde te vaya mejor y puedas aprovecharlo al 100 %, que no estés apurado y puedas dedicar este tiempo a ti. Trata en lo posible de hacerlo todos los días a la misma hora para que crees el hábito. Créeme que, al cabo de par de semanas, el día que no medites, sentirás que falta algo y buscaras hacerlo.
Extra Tip: Como he comentado en anteriores artículos, este año adopte la práctica diaria y constante de la meditación. Por eso doy fe de que los primeros días puede que adoptar las posturas sea un poco difícil o canse un poco si estamos meditando mucho rato. En ese caso yo busco mi comodidad, pero una comodidad que me permita además mantener la postura lo más correcta posible. Si me duele la espalda uso un cojín o me ubico cerca de la pared a modo que pueda tener un apoyo en la parte alta de la espalda cuando lo necesite. A veces medito sentada en la cama pues mi cuerpo me lo pide etc. La meditación que yo realizo es guiada a través de WhatsApp (puedes seguir a la @casadelyinyang o @yenipax para participar desde la comodidad de tu hogar) y sigo instrucciones diarias de cómo realizar la práctica, pero también escucho a mi cuerpo y busco mi comodidad al realizar la meditación para aprovecharla al máximo y que sea agradable.

Consejos para meditar con mantras
Los mantras puedes escucharlos en cualquier momento del día y cuando realices cualquier actividad pues tienen un efecto muy positivo y relajante sobre la mente. Ahora bien, si quieres utilizarlos en la meditación formal lo ideal es seguir los pasos básicos y adoptar la postura que ya les comenté en el punto anterior.
Puedes comenzar la practica con unos minutos de observar la respiración haciéndote consiente de ella, respirando de manera lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda, lo que ayudara a aquietar la mente dejándola más despejada y luego comenzar a escuchar y recitar el mantra. También puedes comenzar directamente con el mantra sin la preparación previa de la respiración.
Puedes recitar el mantra en voz alta o de manera interna. Si lo recitas en voz alta, debes dejar que resuene en el pecho. La idea es inhalar profundamente, antes de pronunciar cada repetición del mantra y luego exhalar. Si eso te muy resulta difícil no te preocupes. Te recomiendo que al inicio escojas mantras cortos que te permitan inhalar, mantralizar y luego exhalar. Poco a poco te saldrá más naturalmente y recuerda, la idea es que el mantra se adecue a tu respiración y no al revés.
Para finalizar la práctica, lo ideal es ir bajando el volumen poco a poco, hasta llegar al silencio. Si lo recitas guiado con el mantra de fondo, el mismo audio te ira mostrando que ritmo llevar al inicio y al final. Al concluir la práctica, permanece en silencio unos minutos solo respirando aprovechando la calma que has logrado y luego realiza una reverencia agradeciendo al universo con las manos unidas a la altura del pecho y pronunciando la palabra Namasté.
Una vez finalizada la práctica sentirás como tu energía y tu mente se han renovado y que una vibración bastante positiva te invade y te rodea. Ya estarás listo para vivir el resto del día de la mejor manera, con la mejor actitud y tu mente tranquila y enfocada en la realmente importante.

La meditación con Japa Mala
Un Japa Mala es un collar de 108 cuentas que se utiliza para meditar. La forma de utilizarlo es repetir un mantra o sonido a lo largo del círculo de cuentas que lo forman. Cada una de las 108 cuentas del collar se van pasando hacia adelante con los dedos pulgar, y anular de la mano derecha. No se utilizan los dedos índice ni meñique ya que estos están conectados con las energías del ego y la inercia. Cada vez que se recita un mantra completo, entonces se pasa a la siguiente cuenta.
El collar debe apoyarse sobre la rodilla derecha y la mano izquierda se relaja sobre la rodilla izquierda o se puede formar un mudra o gesto de mano. Generalmente se realiza con los ojos cerrados para una mayor concentración.
El Japa Mala posee una cuenta más grande también conocida como Cuenta Gurú. Esta no se toca, sino que nos detenemos en la última cuenta antes de llegar a ella y eso indica que ya hemos realizado las 108 repeticiones. Como no se toca, para volver a dar una vuelta, se debe girar y volver hacia atrás.
Una vez que se comienza a pasar cuenta por cuenta debemos terminar el circulo completo como un acto de respeto y unión en quien crea cada uno. Es un objeto devocional, por lo cual debe ser usado y tratado con respeto.
Meditar con un Japa Mala es una forma de dirigir la atención hacia un objeto físico, el collar y uno mental, el mantra para lograr la conexión espiritual con Dios (quien sea para nosotros).
El mantra Om
Se considera que Om (pronunciación AUM) es el sonido primordial, el sonido del universo, el sonido del cual se derivan todos los demás. Se puede ver como el equivalente de la luz blanca, en la cual se pueden encontrar todos los colores del arcoíris.
Si eres principiante El “Om” solo debe usarse para empezar o terminar la meditación, pronunciándolo tres veces. Pero no es conveniente hacer 108 veces, ya que su poder es muy grande y se puede tener una depuración energética muy abrupta. La idea es hacer las cosas de manera gradual y sistemática, para que resulten naturales y no agresivas.

Algunos de mis Mantras Favoritos
Existen muchísimos mantras, pero quiero compartir con ustedes algunos de los que más me gustan. De igual forma les recomiendo investigar los significados de cada uno o buscar el que les llame la atención según lo que quieran cultivar en sus vidas.
Lokah Samastah Sukhino Bhavantu
“Que todos los seres en todas partes sean felices y libres, y puedan los pensamientos, palabras y acciones de mi propia vida, contribuir de alguna manera a la felicidad y a la libertad para todos”. Este mantra fomenta la cooperación y la compasión.
Sarvesham Svastir Bhavatu
“Que el bienestar, paz, unidad y tranquilidad, felicidad y prosperidad sean alcanzadas por todos”. Fomenta la paz.
Om mani padme hum
“Oh la joya del loto”. Fomenta la compasión.
Om Gam Ganapataye Namah
“Saludo y me entrego desde lo profundo de mi ser a Dios”
Es un mantra muy poderoso para eliminar los obstáculos.
Adi Shakti
Sirve para manifestar nuestro poder creativo primario que se manifiesta como lo femenino.
Sa ta na ma
Es el mantra de la transformación.
Te invito a investigar más acerca de estos y otros mantras, escucharlos y permitirte sentir cual o cuales resuenan contigo ya sea por su sonido o su significado. Espero te sirva toda la información del artículo sobre todo si quieres comenzar a añadir esta habito a tu vida. Recuerda que tu mente y tu cuerpo agradecen esos minutos que les dediques al día para su bienestar y que poco a poco iras viendo beneficios particulares en tu vida cotidiana al convertir esta práctica en parte de tu rutina. Para conocer más beneficios de la meditación puedes pasar por el artículo anterior titulado “La meditación, desde mi experiencia”. Siéntete libre de leer también el resto de mis artículos donde trato temas muy útiles para el bienestar que te pueden servir y compártelos con quien quieras. Hasta la próxima. ¡Un abrazo!




Hola kim excelente artículo. Me gustan todos los contenidos de tu blog. Besos.